Mientras nos aproximábamos al colegio teníamos un presentimiento muy extraño, sin embargo entramos en clase y todo era aparentemente normal.llevabamos diez minutos dentro de clase cuando allí no se presento nadie, los alumnos estábamos todos pero no había ningún profesor, entonces, subimos a dirección a ver que pasaba pero allí no había nadie, solo un frió viento que nos rodeo el cuerpo.
Bajamos rápidamente a clase y nos encontramos a todos los demás alumnos de tercero y cuarto.
Después de hablar durante un tiempo decidimos irnos, al ver que no se presentaba ningún profesor, pero al ir a abrir la puerta nos dimos cuenta de que estaba cerrada. Nos asustamos mucho y no sabíamos que hacer. En ese momento a Kevin se le ocurrió una idea, podíamos empujar todos la puerta. De repente todos la empujamos pero no se sabe como, todos salieron a la calle menos Alaitz, Ana, Iratí, Kevin y yo. Nos tuvimos que separar para buscar alguna puerta abierta para salir, Alaitz y Kevin se fueron por un lado y Ana Iratí y yo por otro. Quedamos en encontrarnos en ese mismo sitio pasados quince minutos.
Ana encontró una puerta pero como habían pasado los quince minutos, bajamos a reunirnos con Kevin y Alaitz. Al llegar no había nadie y llego Alaitz llorando y diciendo que Kevin había desaparecido.
Muertas de miedo subimos por las escaleras hacia la puerta abierta y como ella nos había dicho estaba abierta, salimos de allí a todo correr y en ese momento nos encontramos a Itziar la conserje, y la pedimos alguna explicación. Ella preocupada al ver nuestras caras dijo:
–¿que os pasa? ¿Por qué estáis tan nerviosas? –pregunto ella.
–¿nos hemos quedado encerradas en el colegio? – contesto Ana con la voz temblorosa.
Seguimos hablando durante un rato intentando contar todo lo ocurrido, pero al acabar ella se hecho a reír e intervino con una sonrisa:
-¿no sabéis que hoy era el cambio de hora? –replico ella con su sonrisa.
-Ana reía mientras Itziar nos comunicaba la hora que era en ese momento.
-¡son las 8.30 ahora mismo!